Volvemos a estar en Perugia!
Nuestro viaje de vuelta comenzó allá por las 6 de la mañana, finalizando a las 12 de la noche. ¿UN DÍA ENTERO VIAJANDO? Sí, un día entero.
Hicimos Sevilla-Valencia y Valencia-Pisa en avión. Mención especial a las azafatas tan idiotas que trabajan en esta compañía...
Desde el aeropuerto de Pisa cogimos un tren hasta Florencia. Allí nos montamos en el tren equivocado, que aunque suene surrealista, iba en la dirección correcta. Esto pasó por lo bien indicado que estaba todo, ya que no aparecía la parada de Perugia por ningún lado.
Llegamos hasta Arezzo, teniendo que esperar 45 minutos para coger otro tren hasta Perugia, que está más o menos a una hora. ¿Qué pasó? Pues que el único tren que había era uno de alta velocidad, del estilo al AVE. Esto quiere decir que, naturalmente, era más caro que un tren normal, debido a que tardaba mucho menos en llegar y era bastante más cómodo y lujoso. Tras estar unos 15 minutos decidiendo si montarnos o no, si gastarnos una pasta para comprar otro billete y cosas así, en efecto, NOS MONTAMOS. Creo que han sido los 50 minutos más largos de mi vida... Hubo un momentazo, que ocurrió justo cuando abrí los ojos después de dar una mini-cabezada, al ver que desde la otra punta del tren, a dos policías venir bastante rápido hacia mí. Yo, tan natural, me vuelvo para Guio y le digo, ¿QUE HACE AQUÍ LA POLI? La aportación de Guio fue un silencio incómodo con la cara blanca. Menos mal que pasaron de largo... ya nos veíamos multadas o abandonadas en un pueblo desconocido. Lo mejor fue cruzarnos con el revisor con cara hostíl nada más bajar del tren Perugia. Tres minutos más y se hubiera montado la del pulpo.
Ya en Perugia (a las 11 y media de la noche), logramos coger el ÚLTIMO bus que nos llevaba hasta el centro (arriba del todo de la ciudad), llegando a casa a las 12 de la noche.
El reencuentro con Dome fue genial :) La otra compañera todavía no ha salido de su habitación, esperamos que lo haga algún día.
Pues eso es to-,
eso es to-,
eso es tooodo amigos!!!
Besos!